No..no soy feliz.
Odio mi laburo, no sé que hacer de mi vida, no puedo disfrutar el momento, tengo sueño todo el tiempo, no puedo dejar de pensar millones de cosas, no tengo ganas de nada, me siento mal conmigo misma, odio todo.
Pero ya sé, la culpa de todo esto la tiene Coca-Cola. Si, la Coca.
Los kilitos de más los arraigó la Coca, mi falta de autoestima y vocación, todo es culpa de la Coca-Cola.
El gimnasio? No persona, no sirvo para el gimnasio y además no tiene nada que ver, el gas de la Coca me infló el culo, la panza y el cerebro, y ahora ven estoy así...como el ORTO.
Ya fue, dejo la Coca...ahora veremos cómo llego al mes.
Ay mirá que genial tengo una meta en la vida, dejar la coca-cola...
Admirable, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario